Relaciones Interpersonales: UNA REFLEXIÓN
Dr. Ramón Flores Algarín, Ph.D.
Psicólogo Industrial-Organizacional
¿Cómo podemos darle una razón de ser a nuestra existencia? Siempre me he preguntado esto y a veces lo he compartido con algunos amigos y conocidos.
Para sorpresa mía, muchos de los abordados sobre el tema han contestado que una de las cosas que ello/as consideran importante es el sentirse aceptado por sus semejantes. Y quiénes son nuestros semejantes sino los que integran tu familia, compañeros de trabajo, compañeros de estudios, sin menospreciar que día a día vamos conociendo más personas que enriquecen nuestra vida y por que no decirlo también empobrecen nuestras vidas. Pero esto tiene un precio que lo es las relaciones humanas y no casualidades humanas.
He aquí que una de las necesidades básicas para nosotros poder seguir hacia adelante es aceptar a los demás seres humanos tal como son y que esa aceptación sea recíproca en la medida que sea posible. Si vemos algunas limitaciones en esos seres humanos debemos de ser sutiles si queremos modificar algo de eso y además debemos estar receptivos a nuestras propias limitaciones.
En el mundo moderno el tiempo corre tan de prisa y a veces nos encontramos con algunos seres humanos que son claves en nuestras vidas y muchos de ellos nos consideran de la misma manera a nosotros. Cabe entonces preguntar: ¿Hemos dado lo mejor de nosotros a esas personas que nos rodean y se preocupan por nuestro bienestar? Es por eso vital que las relaciones humanas deben enmarcarse dentro de límites infinitos donde cada día ese tiempo que pase nos hagamos la pregunta anterior; para mejorar nuestra calidad humana y en el deseo de compartir nuestra vida para un propósito.
Esta vida es una sola y no sería muy agradable mirar atrás y ver escollos creados por nuestro proceder que ya para ese momento sería demasiado tarde. Por otro lado sería una ilusión el pretender que todos los seres humanos sean iguales o que piensen de la misma manera. Sin embargo podemos comprometernos de que escucharemos esas ideas y aunque diferentes a las de nosotros, merecen un respeto de nuestra parte.
Las relaciones humanas son virtudes para la perpetuidad del ser humano mismo y el propiciar un mejor ambiente donde convivir y preservar la vida misma. Uno de esos ambientes importantes en las relaciones humanas es el lugar de trabajo. Muchas veces hay personas que pasan más tiempo de sus vidas en el ambiente de trabajo que en sus hogares y esto tampoco es saludable porque debe existir un equilibrio existencial entre los miembros de la familia y los compañeros de trabajo o ambiente laboral. Pero con un poco de meditación sobre este postulado podemos dar más calidad humana que cantidad humana. Esa es la clave para unas relaciones humanas exitosas. Como hemos mencionado, el progreso y el mundo moderno nos demanda cada vez más del tiempo que tenemos y disponemos y el mismo se agota.
En el mundo del trabajo, tanto la competencia, las metas organizacionales, las metas individuales, la búsqueda del éxito y triunfo son cosas muy importantes. Pero las mismas deben conseguirse por vías nobles y responsables y siempre que miremos atrás nos sentiremos satisfechos y regocijados de haber formado parte del elemento humano y haber sido capaz de encontrar nuestra razón de existir. Para mejorar las relaciones humanas es importante la mutual comprensión, ya que fundamentalmente es la piedra angular para conocer a otras personas. Uno de los errores que no debemos cometer es crear un ambiente de superioridad o arrogancia porque paulatinamente afecta nuestro proceso de desarrollo personal y profesional afectando así a nuestros semejantes.
Vamos a darles la oportunidad a todos por igual para así poder establecer una armonía de paz y juntos creceremos cada vez más para lograr nuestras metas de existencia en nuestra familia y en el mundo del trabajo, que es una extensión de la primera. Las organizaciones modernas y post-modernas deben adoptar esto como un compromiso organizacional y moral para mejorar la calidad de vida tanto en la familia como en el trabajo.
El autor de este escrito es Psicólogo Industrial/Organizacional, ha ofrecido cursos en Psicología durante dieciséis (16) años en diferentes universidades.
Cualquier pregunta en Psicologia estoy dispuesto a ofrecer tutorias.
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